Empezar con el té chino
Una orientación breve para entender qué compraste, qué esperar en la taza y qué necesitas para prepararlo bien.
Una planta, muchísimos tés
El té verdadero procede principalmente de hojas, brotes o tallos tiernos de Camellia sinensis. Verde, blanco, amarillo, oolong, negro y oscuro no nacen de seis plantas distintas: cambian el cultivar, el lugar, la cosecha, el proceso y la preparación.
Una tisana —manzanilla, menta, rooibos o crisantemo— puede ser deliciosa y culturalmente importante, pero no es té de Camellia sinensis. Una mezcla sí puede contener ambos, como un té negro con rosa.
Las cuatro preguntas útiles
- ¿Qué nombre aparece en el paquete, incluso en chino o pinyin?
- ¿A qué categoría pertenece realmente?
- ¿Qué sabores son típicos, sin tomarlos como una garantía?
- ¿Con cuánta hoja, agua, temperatura y tiempo conviene empezar?
No necesitas un equipo perfecto
Una taza, un colador, agua agradable y una balanza sencilla bastan. El gaiwan y las teteras pequeñas ofrecen más control, pero no son requisitos para comenzar.
La receta de cada ficha es un punto de partida. Prueba, cambia una sola variable y anota qué mejoró.
